Adiós a la fiesta de América

La décimo sexta edición de los Juegos Panamericanos, Guadalajara 2011, cerró sus imaginarias cortinas y con ellas, una página más de la historia del deporte continental.

Cuba, la pequeña isla, volvió a agigantarse, y a pesar de los pronósticos de muchos, otra vez, el segundo lugar por países en el medallero, nos perteneció.

Los cubanos con 58 títulos dorados, 35 preseas de plata y 43 de bronce, despojaron del puesto a una delegación brasileña que hizo de todo para ubicarse por detrás de los estadounidenses, pero finalmente, el empeño, el esfuerzo y la dedicación de nuestros atletas, fue mayor que los deseos de ganar de un digno rival.

La fiesta de América llegó a su fin, se dejan atrás los momentos emocionantes, la llegada triunfal, el llanto por el deber cumplido, la risa, los abrazos, las palabras de euforia, el júbilo, la añoranza, la tristeza del que no pudo pero que fue aplaudido porque lo intentó.

En el recuerdo queda el sabor a gloria que nos dejó el regreso de Yipsi en el martillo, de Sergio en las pesas, de Adriana en la pista y la consolidación de Dayron como la principal figura de las vallas a nivel mundial.

A lo que se suman las gratas e inesperadas sorpresas recibidas de la mano de jóvenes fuera de pronósticos, que a fuerza de coraje conquistaron un lugar entre los mejores, en este lado del mundo.

Como lo hizo Hanser, el único pollo capaz de nadar tan rápido que logró acercarse al cielo, o los pertiguistas con sus inalcanzables saltos, las increíbles ciclistas que en la ruta no le dejaron espacio a nadie más en el podio, los gladiadores, quienes derrocharon valor en los colchones de la lucha, o la histórica medalla del bádminton.

Aplausos para los boxeadores, decatlonistas, remeros, cayacistas, los más veloces, los que llegaron más lejos con sus lanzamientos, los que saltaron como nadie, las gimnastas, los voleibolistas en ambos sexos, los clavadistas, los pesistas, karatecas, taekwondokas, pelotaris, tiradores, judocas, los aportes del sóftbol y el hockey, y por qué no,  también para los peloteros, porque nuestro vino aunque sea amargo, siempre será nuestro vino.

Los juegos panamericanos dicen adiós, dejándole la pista caliente a unos juegos olímpicos que ya tocan nuestras puertas, allí el reto será aún más difícil para Cuba, un país pequeño pero con amplias posibilidades y grandes aspiraciones de estar otra vez entre los mejores.

Guadalajara 2011 ya es historia, una bonita historia donde la ciudad fue Olimpo, la devoción a las camisetas, musas, los atletas dioses y todos juntos, como lo expresara la canción de los juegos: el amor de un continente, porque aunque seamos diferentes, nos alumbra el mismo sol.

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Acerca de liaehernandez10

Graduada de Periodismo en la Universidad de Oriente promoción de 2011. Trabajo en el periódico Venceremos. Mi perfil profesional son los deportes. Mi pasión, escribir sobre ellos.
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Una respuesta a Adiós a la fiesta de América

  1. Suspiros Informativos dijo:

    Yo, que no veo deportes, disfruté los panamericanos. Tu pasión por ellos me esntuaiasmó y miré el levantamiento de pesas, boxeo y hasta natación (sospecho que estos últimos estaban un poco blanditos y demasiado estirados) pero me gustó lo que vi. Si sigo así, y tú comentándome, ahorita te robo las deportivas… jaja

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