En Jobito esperaban la medalla de Yariulvis

El modesto hogar de Yariulvis Cobas García en Jobito de Camarones, del municipio de El Salvador, se ha convertido en centro de atención para quienes siguen los triunfos cubanos en los XVI Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, México.

Santa Elena Cobas García, madre  de la remera ganadora, junto a Aimé Hernández, de la primera medalla de Oro de Cuba este lunes en esa lid, recibe las felicitaciones por el triunfo cubano en el doble par abierto (f), al imponerse con tiempo de  7:13.76 minutos, con lo que superaron a los botes de Estados Unidos y Canadá, por ese orden.

Familiares, vecinos, periodistas, dirigentes deportivos del municipio y la provincia llegan hasta la casa en el barrio rural de donde surgió la atleta de 21 años, cuya progenitora no oculta su orgullo y satisfacción por los logros de su hija mayor, a la vez que presta atención a todos y cada uno de los visitantes.

Durante el encuentro, se colocó en la fachada del hogar la placa metálica de Familia Panamericana, y expresaron su regocijo por el triunfo de Yariulvis los escolares de la primaria José Marcelino Maceo Grajales, de la localidad, donde la actual campeona continental cursó su primera enseñanza.

En el diálogo que sostiene con los reporteros de Venceremos, Santa Elena, quien se desempeña como coordinadora B de la sala de televisión de la localidad, es acompañada por familiares y amigos, y muestra espontaneidad y seguridad:

-Antes de la competencia, por Radio Rebelde, en una entrevista, escuché que le decía a su compañera Aimé que ese era el momento de morir o vencer, y esas palabras de ella me gustaron mucho, porque demostraban que iban a batallar por la victoria.

-Vi la competencia en la sala de televisión que se llenó de gente, la emoción hizo que empezara a llorar de manera incontrolable, y me tuvieron que quitar a la nieta de los brazos porque yo estaba muy nerviosa.

-Yo estaba convencida de que ella me iba a dar esa medalla. La esperaba de cualquier color, no tenía que ser precisamente de oro, pero esa fue la que nos regaló.

-En los siete años que ella lleva en el equipo nacional todos nosotros hemos estado atentos a su desempeño, y la familia ha tenido que esforzarse al máximo para ayudarla, porque está lejos. Siempre le digo que para obtener el triunfo hay que hacer sacrificios.

-También le inculco que en su carrera deportiva tiene que salir adelante cuéstele lo que le cueste, aunque sienta que ya las fuerzas no le alcancen para lograrlo.

-Su deporte es una especialidad que requiere mucho entrenamiento por lo que la mayor parte del año está en La Habana, alejada de nosotros, a tal punto que desde diciembre del pasado año no viene a la casa, y aún no conoce a su sobrina Saharis Islena, de menos de un mes de nacida. La extrañamos mucho, pero vale la pena ese sacrificio.

-Mi sueño es que pueda terminar su licenciatura en Cultura Física, algo que está a punto de lograr porque ya cursa el quinto año, y que se siga consagrando como deportista.

Para su hermana Idolkis Liranza Cobas, de 19, el resultado de Yariulvis fue emocionante:

-Sus éxitos siempre serán un motivo más para enorgullecernos de ella, solo me queda desearle que siga adelante y que disfrute de su triunfo tanto como lo estamos haciendo nosotros.

Por su parte, el otro hermano, Iroelki, expresa que se siente orgulloso de ella, que siempre la visita en su centro de entrenamiento capitalino y la aconseja para que continúe esforzándose. “Hablé con ella por teléfono antes de partir hacia México y sentí su optimismo y seguridad”, expone.

También conversó con Venceremos otro jobiteño, Leonardo Lescaille Valiente, quien inscribió a la singlista en el Remo, a pesar de su negativa a practicar este deporte, pues, con 11 años tenía estatura adecuada:

-Yo era entonces subdirector de la Academia de Deportes Náuticos, en Caimanera –expresa el actual subdirector de actividades deportivas en el municipio de El Salvador-, y  desde que la vi supe que tenía las características necesarias para darse buena en la disciplina.

-Cuando se lo propuse, ella practicaba Voleibol y no quería dejarlo, pero entre su madre y yo logramos convencerla para que entrara al Remo, en el cual Rogelio Lobato Alayo fue su primer entrenador. Y ahí están los resultados del esfuerzo de Yariulvis.

Pronto, el medallero en la sala de la humilde morada de Yariulvis exhibirá su presea número 21, en este caso la primera en un evento de mayor envergadura internacional, como confirmación de la fructífera carrera en ascenso que le auguran quienes la conocen a ella y su trayectoria.

Anuncios

Acerca de liaehernandez10

Graduada de Periodismo en la Universidad de Oriente promoción de 2011. Trabajo en el periódico Venceremos. Mi perfil profesional son los deportes. Mi pasión, escribir sobre ellos.
Esta entrada fue publicada en Eventos. Guarda el enlace permanente.